Una rutina no tiene que ser impresionante para sostenerte. Puede comenzar con algo familiar: abrir las cortinas, beber agua o salir un momento.
Una rutina puede dejar espacio para la vida real. Puede cambiar con tu energía y aun así ofrecer estabilidad.
Esta es información general de bienestar, no consejo médico. Elige lo que te apoye y conversa con tu equipo de salud sobre cualquier inquietud.